Mostrando entradas con la etiqueta pixies. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pixies. Mostrar todas las entradas
7 com

El camino a Mariana




Esperó hasta la última canción para decir un suave “Thanks a lot”. Durante la hora treinta y cinco que tocaron, el cantante no le dirigió una sola palabra al estadio repleto. Cual Dylan –y lo es para esta generación, y sólo necesita ¼ de palabras- sus movimientos eran verticales, a tomar agua hacia atrás, hacia delante para cantar. Una puesta de luces mínima, ellos vestidos con ropa de calle y sonando como la música que se debe escuchar en el Infierno.

Y hay mucho de eso: las letras son collages surrealistas, imágenes una arriba de otra, los estribillos más inverosímiles para cualquier banda en boca del genio de Black Francis son ese suave agradecimiento final aunque sus palabras salgan de las tripas del Cancerbero. No se me ocurre ningún cantante (ni Dimebag Darrell) que pueda gritar de esa manera no humana sin desmayarse (como en Tame). Y no sólo sigue cantando sino que luego pasa a un estado de arrullo cuasi de perdón.

Mientras escuchaba esos gritos en vivo pensaba que es una buena manera de definirlos: un grito no tiene sentido en sí mismo, no tiene palabras, convoca. Convoca al otro que responde en miles y rinde homenaje a la banda sin la cual la mayoría del rock que nos gusta a cierta clase de amantes de la música no podría existir.
Y como les dije a unos parroquianos ayer en un ataque de pappismo, en unos años nadie recordará ninguna canción de una banda electrónica, en cambio las guitarras y las melodías pop disfrazadas por  esos dementes seguirán en los corazones de los ogros con camisas escocesas. Y tiene la batalla ganada porque su imaginario con diferentes figuras y de distintas formas toca dos puntos de la estructura: sexo y muerte. Sumergirse en ese mundo es peligroso, como decía Borges, uno de los escritores menos rockeros de todos los tiempos: “Un símbolo, una rosa te desgarra y te puede matar una guitarra”.

Esta banda te puede matar si estás desprevenido, acá crecieron en ausencia, y desde ayer en un salto lógico nos encadenamos por segundo vez a ellos. Y encadenarse a una ausencia no es sin consecuencias.

Read more »
3 com

Canción desesperada


Ayer mientras miraba uno de los documentales que trae el DVD Gouge - que cuenta algo de la historia de Pixies- tuve de nuevo esa certeza de que son una de las bandas más geniales de la historia, de mi historia. Siempre le presté mucha atención a las letras. En este caso es una combinación perfecta entre la música, lo que se dice y cómo se dice. O cómo se grita. Charles Thompson (a.k.a Frank Black) es uno de los compositores americanos más originales que se pueda conocer, antes de Pixies es difícil encontrar una banda a la que relacionarlos directamente. Cuando aparecieron, los charts estaban dominados por bandas como Poison y ese pseudo metal berreta, y así como les sucedió a los Ramones, primero fueron reconocidos/entendidos en Europa. Beatles, Buddy Holly y las canciones de dos minutos.

Charles cuenta que cuando conoció al genial guitarrista Joey Santiago y decidieron formar una banda, supieron que no lo harían para divertirse y perder el tiempo, sino para que sucediera algo. Y la primera vez que tocaron supieron por el feedback con la gente que realmente iba a suceder algo.

Grabaron su primer demo de 18 canciones, la pequeña compañía con la que firmaron le dijo a la banda que no necesitaban grabar un disco, seleccionaron 8 y de esa manera editaron “Come on pilgrim” (1987). Charles tenía 22 años.

Su singular forma de escribir está atravesada por algunos recursos que habían sido poco usados hasta ese momento, una suerte de collage surrealista donde las referencias al Antiguo Testamento se mezclaban con las motocicletas, el desierto, el incesto, le asesinato, el amor y desesperación. Angustia en su fondo y en su forma, pero como sabemos, cuando esto lo presenciamos en clave de arte podemos disfrutarlo y no sólo sufrirlo. Los Beatles psicóticos los llama Bowie en el documental.

Como fan de ellos y de las letras estoy llegando al lugar que quería, citar algunas de sus canciones. Y como creo que la mayor traición al traducir se produce con la poesía, lo lamento por quienes no sepan inglés, trataré de no caer en esa tentación.

De este primer disco, recorto dos canciones maravillosas, la primera es Caribou:

"I live cement / I hate this street / Give dirt to me
I bite lament / This human form / Where I was born
I now repent / Caribou
..."

Y Nimrod´s son

"...In my motorcycle mirror I think about the life I've led /
And how my soul's been aking all the holes where I have bled /
My image spoke to me, yes to me and often said /
'You are the son of incestuous union'..."


Luego llega el segundo disco, con la producción de Steve Albini y es el que para muchos es su punto máximo, el groundbreaking, llamado “Surfer Rosa” (1988). “It´s a horror record, it´s really really really fucking violent” dice Thom Yorke. Bowie resalta la dinámica –que no era obvia en aquel momento- de tranquilidad de los versos y la erupción hacia el coro. Bono adhiere y dice que eso lo inventó Pixies (si, Bono, lo banco).

También hay humor, el humor que permite una aguda observación; quizás demasiado consciente.

Leamos algo del segundo disco, la sobrecogedora Cactus, probablemente mi favorita:

"Sitting here wishing on a cement floor
Just wishing that I had just something you wore
I put it on when I grow lonely
Will you take off your dress and send it to me?

I miss your kissin' and I miss your head
And a letter in your writing doesn't mean you're not dead
Run outside in the desert heat
Make your dress all wet and send it to me

I miss your soup and I miss your bread
And a letter in your writing doesn't mean you're not dead
So spill your breakfast and drip your wine
Just wear that dress when you dine

Bloody your hands on a cactus tree
Wipe it on your dress and send it to me
."

En Break my body

"I'm the hard looser

You'll find me crashing through my mother's door
I am the ugly lover
You'll find us rolling on the dirty floor
Break my body, hold my bones, hold my bones
..."


Al año siguiente llega Doolittle (1989), el álbum más pop donde alcanzan su cima y por ende comienza el tobogán (¡El tenía 24 años!). Hey se lleva el podio:

"Hey /Been trying to meet you
Hey / Must be a devil between us
Or whores in my head
Whores at my door
Whores in my bed
But hey /Where
Have you /Been
if you go I will surely die
We're chained..."


En Wave of mutilation

"...I've kissed mermaids, rode the el nino
Walked the sand with the crustaceans
Could find my way to mariana
On a wave of mutilation,
Wave of mutilation..."



O en Gouge away

"Gouge away /you can gouge away
stay all day /if you want to
sleeping on your belly /you break my arms
you spoon my eyes / been rubbing a bad charm
with holy fingers
..."

Cuatro personas vestidas de entrecasa haciendo musica extraordinaria.

Al año siguiente llegó Bossanova (1990). Ya se ven signos de agotamiento de la maravilla. Y en sus propios términos está bien, porque algo tan candente y excitante no puede durar mucho. Tampoco lo hicieron los Clash. Signos de libertad y de que cada uno estaba por empezar otro camino. Aparecen los ovnis y las peliculas clase b americanas. “Parece música de los cincuentas hecho por psicópatas” dice Graham Coxon.

Leamos:

Velouria

"Hold my head /We'll trampoline
Finally through the roof /On to somewhere near
And far in time / Velouria
Her covering /Travelling career
She can really move /Oh velveteen!
My velouria/ my velouria
Even I'll adore you /My velouria
..."


Is she weird

"Is she weird
Is she weird / is she white
Is she promised to the night
And her head has no room
And her head has no room
Your heart is ripshit
Your mouth is everywhere
I'm lyin' in it
..."

Finalmente en 1991 sacaron “Trompe le monde” un disco irregular que delataba que el volcán estaba quedándose sin lava. Quizás dijeron todo lo que tenían para decir. Sin ellos ni Nirvana ni Radiohead hubiesen existido.

Dejo en la mesa de sus ojos lo que yo creo que es evidente: la belleza y la fuerza de sus canciones. Y como esto ya se hizo demasiado largo me gustaría dejar planteada la pregunta acerca de si un artista puede alcanzar su cima compositiva a una temprana edad y luego no poder igualarla nunca, gérmen de los reproches de los fans que no entienden nada.
Read more »