Ayer mientras miraba uno de los documentales que trae el DVD
Gouge - que cuenta algo de la historia de
Pixies- tuve de nuevo esa certeza de que son una de las bandas más geniales de la historia, de mi historia. Siempre le presté mucha atención a las letras. En este caso es una combinación perfecta entre la música, lo que se dice y cómo se dice. O cómo se grita.
Charles Thompson (a.k.a
Frank Black) es uno de los compositores americanos más originales que se pueda conocer, antes de
Pixies es difícil encontrar una banda a la que relacionarlos directamente. Cuando aparecieron, los charts estaban dominados por bandas como
Poison y ese pseudo metal berreta, y así como les sucedió a los
Ramones, primero fueron reconocidos/entendidos en
Europa.
Beatles,
Buddy Holly y las canciones de dos minutos.
Charles cuenta que cuando conoció al genial guitarrista
Joey Santiago y decidieron formar una banda, supieron que no lo harían para divertirse y perder el tiempo, sino para que sucediera algo. Y la primera vez que tocaron supieron por el feedback con la gente que realmente iba a suceder algo.
Grabaron su primer demo de 18 canciones, la pequeña compañía con la que firmaron le dijo a la banda que no necesitaban grabar un disco, seleccionaron 8 y de esa manera editaron “
Come on pilgrim” (1987). Charles tenía 22 años.
Su singular forma de escribir está atravesada por algunos recursos que habían sido poco usados hasta ese momento, una suerte de collage surrealista donde las referencias al Antiguo Testamento se mezclaban con las motocicletas, el desierto, el incesto, le asesinato, el amor y desesperación. Angustia en su fondo y en su forma, pero como sabemos, cuando esto lo presenciamos en clave de arte podemos disfrutarlo y no sólo sufrirlo. Los
Beatles psicóticos los llama
Bowie en el documental.
Como fan de ellos y de las letras estoy llegando al lugar que quería, citar algunas de sus canciones. Y como creo que la mayor traición al traducir se produce con la poesía, lo lamento por quienes no sepan inglés, trataré de no caer en esa tentación.
De este primer disco, recorto dos canciones maravillosas, la primera es
Caribou:
"I live cement / I hate this street / Give dirt to me
I bite lament / This human form / Where I was born
I now repent / Caribou..."
Y
Nimrod´s son "...In my motorcycle mirror I think about the life I've led /
And how my soul's been aking all the holes where I have bled /
My image spoke to me, yes to me and often said /
'You are the son of incestuous union'..."Luego llega el segundo disco, con la producción de
Steve Albini y es el que para muchos es su punto máximo, el
groundbreaking, llamado
“Surfer Rosa” (1988).
“It´s a horror record, it´s really really really fucking violent” dice
Thom Yorke.
Bowie resalta la dinámica –que no era obvia en aquel momento- de tranquilidad de los versos y la erupción hacia el coro.
Bono adhiere y dice que eso lo inventó
Pixies (si,
Bono, lo banco).
También hay humor, el humor que permite una aguda observación; quizás demasiado consciente.
Leamos algo del segundo disco, la sobrecogedora
Cactus, probablemente mi favorita:
"Sitting here wishing on a cement floor
Just wishing that I had just something you wore
I put it on when I grow lonely
Will you take off your dress and send it to me?
I miss your kissin' and I miss your head
And a letter in your writing doesn't mean you're not dead
Run outside in the desert heat
Make your dress all wet and send it to me
I miss your soup and I miss your bread
And a letter in your writing doesn't mean you're not dead
So spill your breakfast and drip your wine
Just wear that dress when you dine
Bloody your hands on a cactus tree
Wipe it on your dress and send it to me."
En
Break my body
"I'm the hard looser
You'll find me crashing through my mother's door
I am the ugly lover
You'll find us rolling on the dirty floor
Break my body, hold my bones, hold my bones ..."
Al año siguiente llega
Doolittle (1989), el álbum más pop donde alcanzan su cima y por ende comienza el tobogán (¡El tenía 24 años!).
Hey se lleva el podio:
"Hey /Been trying to meet you
Hey / Must be a devil between us
Or whores in my head
Whores at my door
Whores in my bed
But hey /Where
Have you /Been
if you go I will surely die
We're chained..."
En
Wave of mutilation"...I've kissed mermaids, rode the el nino
Walked the sand with the crustaceans
Could find my way to mariana
On a wave of mutilation,
Wave of mutilation..."O en
Gouge away"Gouge away /you can gouge away
stay all day /if you want to
sleeping on your belly /you break my arms
you spoon my eyes / been rubbing a bad charm
with holy fingers..."
Cuatro personas vestidas de entrecasa haciendo musica extraordinaria.
Al año siguiente llegó
Bossanova (1990). Ya se ven signos de agotamiento de la maravilla. Y en sus propios términos está bien, porque algo tan candente y excitante no puede durar mucho. Tampoco lo hicieron los
Clash. Signos de libertad y de que cada uno estaba por empezar otro camino. Aparecen los ovnis y las peliculas clase b americanas.
“Parece música de los cincuentas hecho por psicópatas” dice
Graham Coxon.
Leamos:
Velouria"Hold my head /We'll trampoline
Finally through the roof /On to somewhere near
And far in time / Velouria
Her covering /Travelling career
She can really move /Oh velveteen!
My velouria/ my velouria
Even I'll adore you /My velouria..."
Is she weird"Is she weird
Is she weird / is she white
Is she promised to the night
And her head has no room
And her head has no room
Your heart is ripshit
Your mouth is everywhere
I'm lyin' in it..."
Finalmente en 1991 sacaron “
Trompe le monde” un disco irregular que delataba que el volcán estaba quedándose sin lava. Quizás dijeron todo lo que tenían para decir. Sin ellos ni
Nirvana ni
Radiohead hubiesen existido.
Dejo en la mesa de sus ojos lo que yo creo que es evidente: la belleza y la fuerza de sus canciones. Y como esto ya se hizo demasiado largo me gustaría dejar planteada la pregunta acerca de si un artista puede alcanzar su cima compositiva a una temprana edad y luego no poder igualarla nunca, gérmen de los reproches de los fans que no entienden nada.