Más allá la inundación


“pesadumbre de barrios que han cambiado”

Sur
Homero Manzi


Hace unos días se cumplieron 30 años de la demolición del estadio de San Lorenzo; que estaba ubicado en Av. La Plata entre Inclán y Las Casas en el barrio de Boedo, al sur de Almagro. El estadio se comenzó a construir en 1916 y lo terminaron en 1929. Su capacidad era para 75 mil personas, estaba hecho todo de madera y hierros y era conocido como el “Wembley porteño”. Dicen algunos historiadores que la dictadura militar decidió ocultar la zona obrera de Buenos Aires para la prensa extranjera (¿no les resuena la misma lógica con los que se indignaron con las frases de Maradona y el que dirían en el exterior?) decidiendo no invertir en mejorarlo, sino en construir nuevos estadios en zonas sin tanta tradición fútbolera como Mendoza o remodelando otros existentes en ciudades importantes del país, pero haciendo foco en el estadio de River. Así, el Brigadier Cacciatore; intendente de aquella época barrió con la villa de Bajo Belgrano y mejoró el estadio dejándolo impecable (dato curioso: para fines de los 50s tenía una capacidad para ¡135 mil personas!).

El Viejo Gasómetro siguió su derrotero: alegando reordenamiento urbano, construcción de calles y viviendas, prohibiendo la instalacion de un supermercado, se constituyó una sociedad fantasma que pagó a San Lorenzo 900 mil dólares por todos sus terrenos. En 1982 se anuló esa resolución y la sociedad fantasma vendió a Carrefour los terrenos en 8 millones de dólares. San Lorenzo descendió y estuvo 14 años sin estadio propio.

No soy hincha de San Lorenzo, de hecho no me caen simpáticos –como la mayoría de los clubes que no son el mío- pero la historia tiene un romanticismo con el cual si me puedo conectar. Con motivo de este aniversario, hace poco entrevistaron a José Sanfilippo, goleador histórico de SL (¡207 goles en 265 partidos!) pero también conocido por sus incursiones mediáticas desde el programa de Neustadt produciendo un gran momento televisivo hasta decir que el segundo gol de Maradona a los ingleses fue en contra.

Pero con motivo de este recordatorio, este detestable personaje contó que cada vez que pasa por Av. La Plata entre Inclán y Las Casas mira para la tribuna y todavía siente el griterío de la gente. Cuando lo contaba no podía más que emocionarme con él, un sujeto que siempre que lo veo cambio de canal, pero ahí estábamos los dos, él haciendo su gesto llevando la mano cerca de su oído dibujando círculos en el aire, llenándosele los ojos de lágrimas. Luego dijo que su mujer suele hacer las compras en el supermercado que está allí ahora pero que él o bien se queda esperando en la vereda de enfrente o en el auto. Contó que una de las primeras veces que se quedó en el estacionamiento dentro de su auto, su mujer volvió y lo encontró con la cabeza gacha, con aire ausente y le preguntó que le pasaba. El dijo que estaban estacionados sobre el área grande de la cancha, que sobre ese césped había pasado 20 años de su vida, que ahí estaba el arco que daba a Av. La Plata


“La esquina del herrero, barro y pampa, tu casa, tu vereda y el zanjón, y un perfume de yuyos y de alfalfa que me llena de nuevo el corazón…”




7 comentarios:

Joakkin | 4 de diciembre de 2009, 4:29

Primero: Sanfilippo fue, es, será, seguirá siendo y, quizás reencarnando en el sujeto standard, ejemplo, abanderado y rey de los más hijos de mil puta, vendehumo y ponzoñosos del deporte. Sanfilippo es un forro envidioso y mala leche, dijo que Batistuta era un perro de agua, bardeó al Diego mil veces, verdugueó a Goycochea y critica porque es un gagá. Que se canse de decir que fue un goleador imparable -que lo fue- es como si Mc Cartney nos tuviera los huevos hinchados diciendo que es un Beatle y que Radiohead es una mierda. Fuck off Sanfilippo. Que la chupe.
Y San Lorenzo es un club de mierda, chico, perdedor y amargo, como él. Viejo puto.
Segundo: Bilardo es como el Troy Hudson del fútbol: no-tiene-conciencia. Aplaudo que haya saltado en tal polémica charla, y defiendo a muerte su pasión por el deporte. Una vez lo escuché en una charla en la UNLP y su locura mueve montañas. Ojalá haya más Bilardos y menos Betos Alonsos, flor de carroñero ese hijo de puta.
Después: Gatti es un pelotudo. Saltó para hacerse el guapo ante el forro de Sanfilippo,y no sabe el abecedario. Un tipo que dijo que Maradona "era un gordito" no merece respeto alguno, claramente la tiene adentro (x cuatro).
Goyco tiene menos personalidad que Dr. Jekyll: masticó bronca todo el programa y esbozó una queja cuando Bilardo se paró y sugirió que se vaya.Un maraca total, aunque lo banque por sus penales atajados y su ingenio para conducir programas de mierda recorriendo el mundo.
A Neustadt.. a ese viejo malparido habría que haberlo colgado en plaza de mayo, viejo puto menemista chupavergas amarillo padre de Majul y América de Graña y Tognetti.
Finalmente, la cancha de San Lorenzo me chupa un huevo, que el forrazo ese se emocione me produce lo mismo que una gambeta de Mareque. Siempre va a comentar que Ibrahimovic es una carreta y que él hacía 200 goles caminando. San Lorenzo emociona tanto como los descuentos de Carrefour.Y estoy seguro que el burro de Sand hubiera metido 500 goles en su época.
De aquí, por lo visto, nadie ha ganado nada en la vida, y todos la tienen adentro. Mc Cartney es un goma y el futbol es un negocio podrido. Emliano Papa: te quiero en mi equipo.

Lisandro | 4 de diciembre de 2009, 6:30

Ja, duras palabras, para pensar jaja.
Papa a la selección, sin dudas.
Coincido en muchas, pero la idea en abstracto que trataba de subrayar es cómo a pesar de ser un tipo para esquivar con el que no me sentaría a su mesa, al menos tiene algo sincero y puro y es esa nostalgia de quien está más cerca del arpa que de la guitarra y añora sus días de felicidad.

Juan Antonio | 4 de diciembre de 2009, 10:44

Qué grande Edmundo Rivero, cómo atinó con la elección... ahora, más allá de compartir con Joakkin su punto de vista sobre Sanfilippo, la historia de seguir escuchando los gritos de las tribunas es cinematográfica y emociona.

Matias | 9 de febrero de 2010, 10:34

Joakking, duro, polemico, pero revelador!..."que el forrazo ese se emocione me produce lo mismo que una gambeta de Mareque"..cuanta verdad. Me gustaria saber que opina de Palermo.
Gran blog este.
Saludos.

Lisandro | 9 de febrero de 2010, 20:08

Joakkin tiene la misma potencia que Sanfilippo. Quisiera ver una polémica entre ellos. ¿Quién da más?
Y sobre la pregunta, pido respeto por Palermo.
Bienvenido Matías, vi algunas fotos muy buenas!

Joakkin | 12 de febrero de 2010, 6:29

Aquí el único polémico es ni más ni menos que Lisandro, quien encontró la manera de conjugar las emociones genuinas del que siente la nostalgia en la gloria del pasado en el peor de las escorias. Es como ver llorar al hombre de hojalata.
Su objetivo no necesitaba aclaración, es que semejante escena televisiva hizo que odio pueda más.
En cuanto a Palermo, sólo puedo soltar elogios.Y también quiero en mi equipo a Pablo Lima.

Heinze sos puto.

Lisandro | 12 de febrero de 2010, 8:05

Asumo mi responsabilidad por mezclar esas emociones. Mala mía, como se suele decir en la cancha.
Pablo Lima y su empresa raspa raspa me gusta.

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