Discurso del método
La frase que adornó este blog durante mucho tiempo fue la siguiente de Scott Fitzgerald: “muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia”. Vemos los noticieros y allí está el policía que frenó a sangre y fuego al tirador de la escuela de Brasil. Mientras comienzan las asociaciones Columbine y Junior de Patagones (y debería venir la de Tropa de Elite), cabe decir que a veces, la determinación social coyuntural pasa a un segundo lugar. Es una discusión larga y compleja, restarle importancia sesga la discusión, pero bue, siempre es así y esto es un blog.
En este lado del continente estos crímenes son muy esporádicos, en cambio por ejemplo en Estados Unidos (donde se acuñó el término psicópata, mientras los franceses se refieren a lo mismo como sociópatas, siempre más delicados) con la posibilidad de comprar armas en los supermercados, siempre tendrán sus escopeteros. Este caso es de manual, se ha visto cincuenta veces, probablemente una esquizofrenia o un brote psicótico, la diferencia no es de grado: una cabeza que late a un ritmo menos popular y un buen día (o muchos días) en la novela individual de un hombre, ésta pierde los bordes y un empuje bestial de fiebre, biología y noches de antigüedad dan el espectáculo prohibido que tanto excita a los medios de comunicación, los voceros de Doña Rosa.
Me pregunto cuánto falta para que este suceso brasilero se asocie a la noticia de la decisión de Garré de cambiar de funciones a los policías federales y mandarlos a la calle. Una sombra de miedo es proyectada desde los medios, la historia repetida. En los hospitales públicos debería quedarse la Federal, ya que las guardias son bravas y necesitan proporcional fuerza y daementia para contrarrestarla.
Este muchacho, que entró a la escuela diciendo que iba a ser uno de los conferenciantes, logró su cometido: Freud ya decía que los esquizofrénicos trataban a las palabras como cosas, misma lógica del proceso primario de pensamiento, y bueno, los actos también son palabras, y este muchacho de alguna manera logró dar su conferencia y suscitar muchos discursos.










