3 com

Las temblorosas manos de Dios

“Téngase en cuenta que una buena mitad de este oficio (el de escribir)  consiste en tener la suficiente sensibilidad respecto del momento como para buscar la siguiente promesa, que por lo general esta oculta en alguna palabra o frase, apenas un movimiento al costado de la intención conciente de uno. (la conciencia, esa herramienta embotada, corcovea en la direccion general de la verdad; el instinto arranca la pluma. ¡Vítores!”
 
Los ejércitos de la noche. Norman Mailer



Cuando algunos encuentran el límite de lo cognoscible, Dios tiene su oportunidad. Para quienes crean en él; quizás tengan un trato más cotidiano, un soliloquio a dos voces, pero para los que no, cuando el cinto ajusta y el aparato psíquico tiembla, él tiene al menos luz amarilla. Entonces Dios se expresa con metáforas, una revelación es una metáfora, el fin del sentido aunque sea un sentido, muchas veces no lo tiene, es un real, y una definición de lo real es aquello que está excluido de lo simbólico y lo imaginario. Por otro lado,  creer en algo no necesita esfuerzo, solo sucede, se desliza y se siente en la metonimia.

Otra vez escuché este fin de semana al “doctor” Cahe decir de Cacho Castaña que estaba en “las manos de Dios”. Un límite y le suena el teléfono a Dios. Lo que nadie quiere saber es que a Dios la mayor parte del tiempo le tiemblan las manos. O las tiene enjabonadas. O peor peor aun, está cansado de ser bombero, cuando a él en realidad le divierte más el fuego.

Todos los que llegan a las manos de Dios, indefectiblemente ca-en. Más si quien lo expresa es un médico. Misma situación cuando alguien que sufre por tan solo estar vivo y pide ayuda a alguien que estudió en una Universidad, confunde el ámbito y se entrega a la medicina para paliar un dolor del alma (que como sabemos siguiendo a Descartes está situada en la glándula pineal). Idéntica situación para tratar a un adicto: es en el de la salud, no de los policiales. Y una digresión más: en el terreno de lo que se puede conocer, por ejemplo, cierta psicología americana hizo hincapié en el déficit, mientras sobre el mismo tema por ejemplo los constructivistas rusos entendieron que un límite es el piso inferior del siguiente nivel de desarrollo. 

Si Dios es la perfección y alguna fue representado bajo la forma de un círculo, entonces tiene asidero la figura-hipótesis de aquellos que sienten horror ante un círculo sin cerrar. Y si no, pregúntense/les a un obsesivo qué le pasa si no pudo hacer eso íntimo inconfesable que hace cada noche antes de irse a dormir (“la religión privada” la llamó Freud).

Sólo habiéndolo perdido se lo puede buscar. Es la experiencia constitutiva que rige el deseo y a la que la mayoría está expuesto. Así como no se puede perder lo que no se tuvo, nunca se busca a ciegas. Las marcas de nuestra historia arbolan el camino, y aunque creamos que si estamos en la azotea hay que saltar, también hubo un Borges le dio la vuelta a la nada no como un melancólico (que se  hace objeto de ella,) y escribió uno de los 10 poemas más importantes de la historia, el de los Dones que abre: “Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche.”

Dios se hace presente cuando parpadea, cuando el sistema necesita reseteo, en la chispa creadora de lo desconocido, en la metáfora, y también cuando se acaban las palabras, Bukowski siempre se reía de cómo las personas lo traían a colación en el acto sexual.


Read more »
7 com

Obama ha muerto


"What if Al Qaeda blew up the levees
Would New Orleans have been safer that way?"
Let´s impeach the president, Neil Young.

En la entrada anterior, citaba a Lacan diciendo que la muerte se inscribe en el dominio de la fe. La misma oración pero en un sentido otro sirve para pensar la supuesta muerte del supuesto terrorista Osama Bin Laden. Osama, quien fuera entrenado por los servicios de inteligencia de la Cía (¡cómo lo necesitaríamos a Mailer para que echara luz sobre estos asuntos! Quien tiene un libro de mil páginas sobre Oswald y otro de mil sobre la Cía). Obama, premio Nobel de la Paz hace un par de años, salió a comunicar con felicidad la noticia de que habían dado muerte a su enemigo interno, Osama.

Una preciosa coincidencia poética hace que entre ellos dos sólo haya una letra de separación. Durante algún tiempo, dada mis limitaciones me los confundía. Y pensar que nos comimos el buzón de que Obama sería una suerte de left wing construyendo poder a lo Kirchner entre los monstruos, sin ser uno. Pero no fue así, rápidamente la crisis financiera y algunas medidas con intención  progresistas (como la reforma del sistema de salud) lo pusieron en jaque. El imperio es el imperio y ningún poder se suicida así como así.

El Amo no pide permiso, lo sabemos. Por más que los organismos internacionales se hayan proclamado en reiteradas veces en contra de las guerras que iniciaron (“preventivas”, es decir, en el horizonte por un “bien” futuro), el Amo mientras lo sea trata a los otros como a sus objetos. Falló el vaticinio de Freud de que si existiera algo así como un ente regulador supra, las guerras encontrarían su fin, el viejo se pasó de optimista. Si bien la ONU es de 1945 y la declaración de los Derechos Humanos de 1948, estos no pierden su carácter de “invención”, por ende también pueden ser desatendidos en la práctica.

Obama elogió a la gente que se juntó a celebrar el asesinato de Bin Laden. También dijo que desde ese día el mundo sería un lugar más seguro (aunque las medidas de seguridad de los aeropuertos así lo contradigan) y que los americanos deberían estar contentos. A veces la línea del tiempo de la historia se suspende y encontramos hoy lo que antes era la regla: la justicia como venganza (para una genealogía de la justicia, ver Foucault: la verdad y las formas jurídicas).

Quizás los estadounidenses sean más brutalmente honestos, ya sabemos que son bestias en más de un sentido de la palabra. Pienso en el pedido de justicia de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, un pedido eterno sin un golpe (aunque Hebe lleve las bombas atadas a su cuerpo) y pienso también en todos los estadounidenses que deben sentir vergüenza por semejantes atrocidades. No olvidemos lo espurio del segundo mandato de Bush.

Y del mismo modo, nunca por conquistas internas, probablemente Obama haya conseguido en este acto su reelección, pero hay que avisarle que aunque no lo sepa, él ya está muerto.

Para cerrar, la canción más valiente de los últimos 20 años, obviamente de Neil Young, de su disco Living with war.




Let's impeach the President for lying
And misleading our country into war
Abusing all the power that we gave him
And shipping all our money out the door

Who's the man who hired all the criminals
The White House shadows who hide behind closed doors
They bend the facts to fit with their new stories
Of why we have to send our men to war

Let's impeach the President for spying
On citizens inside their own homes
Breaking every law in the country
By tapping our computers and telephones

What if Al Qaeda blew up the levees
Would New Orleans have been safer that way
Sheltered by our government's protection
Or was someone just not home that day?

Flip - Flop
Flip - Flop
Flip - Flop
Flip - Flop

Let's impeach the president for hijacking
Our religion and using it to get elected
Dividing our country into colors
And still leaving black people neglected

Thank god he's cracking down on steroids
Since he sold his old baseball team
There's lots of people looking at big trouble
But of course our president is clean.

Thank God
Read more »
9 com

Viaje al fin de la noche


Suponemos que ha y un fin. Hacemos bien, porque lo hay (“hay término y hay tasa”). Quienes tengan la fortuna de tener un Dios que les brinde paz y respuestas, afortunados. Quienes no lo tenemos,  también buscamos  cosas en los pasillos de la noche. Ésta tiene una característica que provoca, que no es intrínseca y es que, suspendidos los mecanismos que se activan durante el día, los estímulos externos bajan y nuestras voces pasan al frente, de allí que la gente se suicide más los domingos, se deprima los días de lluvia y tenga pequeñas crisis cuando se corta la luz. Es prácticamente el equivalente a acostarte en el diván de una terapia, no tenés los gestos del otro para distraerte. Y más aun, la noche trae con  un gancho, deja disponible a las horas cuando uno fue un niño y tuvo ese miedo literal a la oscuridad, a lo sobrenatural y al concepto de lo finito. Esas capas viven atemporalmente en el inconsciente, y eso lo descubrió el genio de Freud. Y ahí no hay causa biológica, ahí hay un entramado de palabras, deseo y objetos cuyo desanudamiento de fondo no se hace con pastillas. La gente sufre porque está viva, los muertos en cambio. 

Lacan –para variar- invirtiendo la frase de Dostoievski de que si Dios no existe todo está permitido, entendió que si Dios no existe, todo está prohibido, ya que no hay una instancia que legisle y autorice a por ejemplo, gozar.  Pero sólo traje a Dios de nuevo para molestarlo, sabemos que murió en el 9/11.

Me debato en lo que ahora se me aparecen como dos ideas contrapuestas que no encuentran su síntesis, ya que se me hace que hacia el fin de la noche no hay nada para compartir con los demás, pero a la vez después de un cierto recorrido y no para todos, se impone la experiencia de lo irreductible y lo inefable. Repito: se podrían pensar grados de acercamiento a lo que podría decirse en términos psicoanalíticos, la castración. Freud también la entendió como una roca imposible de franquear. Lacan fue más allá y la entendió como un monolito por el que hay que pasar. Poca gente puede, algunos pocos con análisis lo consiguen y pueden recorrer el camino con más luces sobre las piedras y jodiendo a menos gente con menos frecuencia.

Pero nunca quiero hablar específicamente de una cosa, el libro que da título a esta entrada no pude terminar de leerlo porque me aburrí. ¿Cuántas cosas dejamos por aburrimiento como si supiéramos que otra cosa mejor nos espera adelante? Lacan dijo que la muerte entra dentro del dominio de la fe, hacemos bien en creer que vamos a morir, porque desde allí encontramos las fuerzas para seguir, otra gran roca sólida desde donde tirar un ancla.

Me doy cuenta que finalmente llegué donde sabía dónde pero no cómo llegar: escribir sobre la maravillosa canción de Leonard Cohen, The Partisan, la escuché todos los días de la última semana, y lo que acabo de decir está en parte explicado en la canción:

“Oh, the wind, the wind is blowing,
through the graves the wind is blowing,
freedom soon will come;
then we'll come from the shadows.”


Read more »
3 com

La mataré


Este blog empantanado, como saben, se nutre de cualquier cosa. Nada es menor si se lo puede ver con los ojos de los otros. Repito como una monja emancipada que no tengo tiempo (para sentarme a escribir).

Se habrán enterado que Juana Viale fue descubierta con el ex ministro de Economía Martín Loustau a los besos en su auto en no sé dónde. Uno sabe algunas cosas aunque nunca haya prestado mucha atención, pero si en una época vio bastante televisión sabe que: su abuela, la señora Mirtha Legrand (hermana melliza de Goldie, pobre, debe estar bajo 7 llaves como Montecristo para que nadie haga la comparación de caras) era engañada descaradamente por su marido. Luego su madre, sometida al oprobio público por otros escándalos de la misma índole, momento en que la vimos cobrar protagonismo pidiéndole  clemencia a los paparazis. Luego le llegó el turno a ella, quien pudo vencer el arrastre histórico y las revistas del corazón nos mostraron cómo no dejaba títere con cabeza y era divertido. Una mujer-hombre para los medios. Todas las infidelidades registradas, hijos (muchos, marca de clase) tempranos y elecciones polémicas.

Nada tiene que ver la moral con el amor, pero desde aquí anunciamos que en el futuro de esta chica hay un par de episodios violentos que atentarán contra su vida. Repudiamos a la gente inescrupulosa, adalides de obrar por lo que sienten, por sus impulsos y en el camino se pueden llevar puestos a cualquiera. Como dice Budd en Kill Bill 2, solo que cambiándole el género y pensando en Manguera: “esa mujer merece su venganza”.

Juana ha tocado los puntos sensibles de la estructura occidental, tanto masculina como femenina. Gracias a la represión, al culto mariano, a la religión, a las práctica sociales, etc, las madres se nos aparecen desexualizadas, la madre es la nutricia, la madre no coge (ni caga), sus agujeros durante mucho tiempo son para sus hijos. Y para completar la escena, la madre de Juana sale a decir que la bancarán en todo, como si eso fuese decir algo, como si no fuese un mecanismo para que ella, la segunda generación, encuentre un poco de paz con sus asuntos y pase a ocuparse de los ajenos, siempre más tranquilizadores.

Read more »
8 com

Discurso del método


La frase que adornó este blog durante mucho tiempo fue la siguiente de Scott Fitzgerald: “muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia”. Vemos los noticieros y allí está el policía que frenó a sangre y fuego al tirador de la escuela de Brasil. Mientras comienzan las asociaciones  Columbine y Junior de Patagones  (y debería venir la de Tropa de Elite), cabe decir que a veces, la determinación social coyuntural pasa a un segundo lugar. Es una discusión larga y compleja, restarle importancia sesga la discusión, pero bue, siempre es así y esto es un blog.

En este lado del continente estos crímenes son muy esporádicos, en cambio por ejemplo en Estados Unidos (donde se acuñó el término psicópata, mientras los franceses se refieren a lo mismo como sociópatas, siempre más delicados) con la posibilidad de comprar armas en los supermercados, siempre tendrán sus escopeteros.  Este caso es de manual, se ha visto cincuenta veces, probablemente una esquizofrenia o un brote psicótico, la diferencia no es de grado: una cabeza que late a un ritmo menos popular y un buen día (o muchos días) en la novela individual de un hombre, ésta pierde los bordes y un empuje bestial  de fiebre, biología y noches de antigüedad dan el espectáculo prohibido que tanto excita a los medios de comunicación, los voceros de Doña Rosa.

Me pregunto cuánto falta para que este suceso brasilero se asocie a la noticia de la decisión de Garré  de cambiar de funciones a los policías federales y mandarlos a la calle. Una sombra de miedo es proyectada desde los medios, la historia repetida. En los hospitales públicos debería quedarse la Federal, ya que las guardias son bravas y necesitan proporcional fuerza y daementia para contrarrestarla.

Este muchacho, que entró a la escuela diciendo que iba a ser uno de los conferenciantes, logró su cometido: Freud ya decía que los esquizofrénicos trataban a las palabras como cosas, misma lógica del proceso primario de pensamiento, y bueno, los actos también son palabras, y este muchacho de alguna manera logró dar su conferencia y suscitar muchos discursos. 
Read more »
0 com

Dormir al sol



“a mi la idea de mudarme siempre me contrarió. Siento apego por la casa, por el pasaje, por el barrio. La vida ahora me enseñó que el amor por las cosas, como todo amor no correspondido, a la larga se paga.”
Domir al sol, Bioy Casares






Al Padre de la Patria se le atribuye la frase: “serás lo que debas ser o no serás nada”. Es probable, su instrucción europea ilustrada es un viento en ese sentido, se sabe que leyó a Descartes y a Kant. En fin, terrible máxima para llevar sobre los hombros. Frase que puede convertirse en el karma de la vida de alguien, como muchas otras. Su tono superyoico la vuelve obscena. Lacan dirá que el superyó habla con sintagmas inamovibles, fijos, y para mi la palabra más justa que utiliza es: irresponsable. El superyó va en contra del sujeto. Muchas son las sogas que atan a un sujeto al mundo, muchas las zonas que tienen contraseñas puestas por otros. Pero los nudos son necesarios, sin ellos la carpa no se arma nunca.

Y que dificil puede ser hacer lo que hay que hacer, si por mi fuera estaría tirandome a muerto escribiendo sobre las dificultades de los popperianos para amar (piensen en Mario Bunge), el isomorfismo entre el excelente uso gramatical y la extrema derecha, o al menos como dijo Arlt alguna vez, ser un operario de la escritura  (“Si usted conociera los entretelones de la literatura, se daría cuenta de que el escritor es un señor que tiene el oficio de escribir, como otro de fabricar casas. Nada más. Lo que lo diferencia del fabricante de casas, es que los libros no son tan útiles como las casas, y después... después que el fabricante de casas no es tan vanidoso como el escritor").

El exilio físico es más que parcial, es al menos de tres cuartas partes. Mientras algo siga presente se puede mantener un diálogo en esa conjugación. El hardware no se reemplaza, es verdad, esa dimension se explica sola y vuelve al mismo lugar. Pero si ahí siguen en pie las personas que uno eligió, las esquinas donde frenó, las aulas donde no prestó atención, los dinteles donde fue rechazado, las cientos de noches en rockerias, quizás solo sea un momento, quizá esté sucediendo que por delante esté el becerro de oro y que tras sus pasos Hansel y Gretel hayan finalmente comprado un GPS.


Read more »
3 com

Hasta que choque China con Africa


Siempre sospeché que la Ecología era mentira. Bueno, quizás no la Ecología como rama de la Biología, pero si como corpus (soy bueno) de conocimiento que brega por el cuidado del medio ambiente. La Ecología es al planeta lo que la dietética es a la salud, una nueva ortopedia que a los jóvenes-viejos nos importa un bledo.

Como toda ortopedia, tiene su brazo de poder, su discurso, sus prácticas. Su foco no está necesariamente puesto en la prevención sino en la exaltación de los desastres por venir, y eso: ¿es funcional a qué? Por ejemplo tiene una pata en la industria cinematográfica yanki, que año tras año produce películas que anuncian el fin del mundo (como lo conocen ellos, por ende total) debido a imprudencias, a desvíos, a malos manejos del hombre, el lobo del mundo.

Se ve en la tele lo que pasa en Japón, cómo se destruye todo, muere gente y algunas personas se sensibilizan de verdad, temen por sus seres queridos y piensan en apagar un poco más seguido las luces de su hogar cuando no las usan, a racionalizar el agua. Y bueno, los medios como siempre de terror, literalmente, novelando, musicalizando, gozando con las imágenes de la gente corriendo y los techos cayendo a sus pies. Esto dará mucha tela, luego las historias mínimas y la gente que encuentran bajo los escombros. Esto ya se ha visto mil veces, la forma de la tragedia es plástica pero repetitiva.

Como sabemos científicamente, el mundo está apoyado sobre una tortuga gigante y cada vez que ésta se mueve suceden estas cosas. Hay que dar gracias a un Dios que no está apoyado sobre un castor porque otra sería la suerte. Que se yo, la semana pasada gracias a un capitán buena onda que tenía que hacer tiempo para aterrizar, sobrevolamos el glaciar Perito Moreno y mi diagnóstico fue que todavía hay un montón de hielo.
Es de un antropocentrismo escandaloso pensar que tenemos tanta injerencia en el destino inmediato de algo tan grande,  la acción del hombre nada tiene que ver con estos movimientos naturales de la tierra, nada. Somos un suspiro en el ballet cósmico.

Pienso en los que se compadecen con alguien desconocido a miles de kilómetros y no registran a sus seres cercanos que sufren, o peor los ignoran. Pero eso ya es otra cosa. Lo que no es otra cosa son los motivos que están detrás de la llamada solidaridad. Quien presta su cuerpo, tiempo y demás para apoyar una causa noble, ¿para quién lo hace? ¿A quién está ayudando en verdad?

Estará quien diga que me equivoco en todo y la temperatura ha subido no se cuanto tiempo,  exagero, palabras sesgadas, etc. etc., y le daré la razón, pero como dijo cartesianamente Homero Simpson: “con evidencia se puede probar cualquier cosa”. Las formas del miedo encuentran muy a mano las de lo políticamente correcto y recesivo.

Ojalá un geólogo o un biólogo lea esto y me destroce, pero yo diré que cuando el Indio Solari tocó Jijiji a 30 cuadras de mi departamento, el edificio se movió y el sismógrafo de la ciudad lo registró como un pequeño terremoto. Que me lo explique Aníbal Fernández.
Read more »
4 com

La máquina del olvido


No recuerdo todas las veces que he hablado sobre el olvido, pero sé que han sido muchas. Hay muchos tipos (y olvidos). Existe al menos uno que aunque no sea represión propiamente dicha (lo despojado a esa “otra escena” freudiana) comparte cosas. Un olvido silencioso, irresponsable, autónomo, que lanza sus redes hacia los lugares donde antes hubo dientes que se miraban de cerca.

Hace 90 años un viejo vienés explicó cómo la repetición es por un lado la prueba del más allá del principio del placer y la demostración de que algo pugna por su fin (por elaborar suena más humano). Luego un loco francés explicará cómo no querer saber sobre algunas cosas puede causar las peores tragedias. 

Si te importaba y te separás, sufrís un tiempo indeterminado, si no sos muy cobarde te enfrentás al duelo y cuando te das cuenta que el mecanismo silencioso comenzó a hacer su trabajo, oh neurótico (y es una parte de la definición), te entregas a la posibilidad de la regresión. Pero si prestaste un poco de atención a estar vivo, verás que todo sigue: la que decía que nunca podría estar bien con alguien, consigue al hombre de su vida en el mismo momento que te está dejando o un poco después, dependiendo de los criterios de la elegancia vigentes. El varón que dijo cosas últimas al filo de la mañana, al otro día está jugando al fútbol. Y todo es verdad y todo es realidad, porque la realidad es fantasmática.

Me pongo Dread Mar I: Si querés (man) tener una chica/o deberás contarle algunas cosas que ni bajo amenaza de cumplimiento de la ley hubieses contado, lo inconfesable (“dar lo que no se tiene”). Entonces corrés un peón y el alfil tiene el camino un poco más limpio, hay que hacerlo aunque esté científicamente comprobado con una muestra igual a uno, que luego esto se volverá en tu contra, porque esa persona “no lo es”. El famoso circulo de confianza en el que se construirán conjuntamente algunos recuerdos, pero sobre todo algunos olvidos.

 Recuerdo cuando me encontré con una vieja novia luego de por lo menos un lustro sin vernos. Ella no recordaba casi nada de lo que yo le decía que habíamos hecho, hasta confesó que prácticamente no me había querido pero que ahora era el momento indicado para retomar la relación. Fui herido por una cornamenta en la ingle. Por un tiempo acepté la propuesta, pero Cronos había hecho un arroyo Maldonado entre nosotros y mi desdén comenzó a trabajar junto a la máquina del olvido. Ella anhelaba que yo fuese el de antes, pero yo sabía –sin saberlo en aquel entonces- que ella me había despojado de mis recuerdos, y peor, no me había olvidado.

Una noche dije al pasar algo trivial sobre por qué le gustaba un personaje de televisión y herí de muerte la relación. No puedo decir que no lo busqué de alguna manera. Lo único “bueno” fue que unos días después, dándome cuenta que no era la primera vez que sucedía algo así, y que ya no era ella a quien debía comenzar a olvidar, empecé escribir una novela que algún día veré si tiene algo que no sea más que un ejercicio de escribir para negar el olvido entrante.

No creo que quienes sean los personajes de este fragmento lo lean. Eso es la prueba contraria al olvido. Para mi suerte quien si lo hace, me ofrece una indulgencia que me causa (yo, que no lo soy).

Read more »
4 com

Haciendo amigos

La escritura fue una adquisición tardía del hombre, la máquina con el aparato fonador, la mielinización y su desarrollo en el taller mecánico de Dios tardó mucho tiempo. Primero gritó, luego entonó y finalmente aprendió a hablar. Mucho tiempo después cuando pensó en el tiempo y en la existencia, necesitó dejar su voz en un formato que lo trascendiera e inventó la escritura. Desde aquél tiempo incierto se impone la división entre habla y escritura. Si bien una no es sin la otra, algunos personajes que podemos leer en distintos medios, libros, blogs y demás formatos desconocen esa distancia y enarbolan lo que para mí –en forma de bravata irrespetuosa- es una forma de disfrazar limitaciones. En otros ámbitos artísticos también sucede, disciplinas donde el espacio para la innovación a esta altura del partido es mínimo y deben recurrir a rebuscadas racionalizaciones que edulcoren la desafinación, un lexicón pobre, un ideario con cinco imágenes, etc.

Después de leer una novela de Mailer, de Fitzgerald, de Arlt, de Bioy uno puede distinguir que si calle se mete en la escritura, es porque la han dominado antes, de ahí la tremenda de dificultad en escribir buenos diálogos. Al que sabemos que afina, le creemos la desafinada, porque primero estuvo el canon que se estableció en algunas mesas chicas y jodió a todos después. Primero aprendemos a sumar, luego a restar, luego a multiplicar y finalmente a dividir. Esas operaciones respetan una lógica sin ningún desvío. No se escribe como se habla. Pienso que sueno conservador y es probable, pero no estoy negando de ninguna manera la posibilidad de romper los moldes, los cánones, lo establecido, solo que en general esas grietas de luz en los adormilados circuitos que conservan el statu quo, no pasan de modas. Para leer algo que podrían decir mejor las viejas puiguianas de mi edificio, abro la puerta.Corriendo con el antebrazo todo lo que dije, todo eso está bien que exista, mi espíritu dadahumanista celebra la diversidad artística aunque más no sea para reírse de ella. 
 
Ya guardando los botines, no puedo dar palos sin recibir algunos, quizás estoy sufriendo la frase del más grande luego del partido con Uruguay que nos dio la clasificación, ya que no tengo tiempo físico para escribir y las piedras se acumulan en mis bolsillos.

Para terminar, amigos míos, una cita del blogger más genial del país, que el 15 de Septiembre de 1941 escribió en su aguafuerte titulada “Necesidad de un diccionario de lugares comunes” lo siguiente:

“Cuando un hombre habla el idioma de su pasión, de su desorden, de su odio o de su iniquidad, involuntariamente hace estilo. Cuando un hombre hace estilo, agravia, también involuntariamente, la falta de estilo de otros hombres. ¿Por qué el estilo es un agravio? Porque debajo del léxico, como decía usted, se encuentra un determinado edificio espiritual o psicológico. La mayoría de los hombres llevan en su interior monstruosas arquitecturas de juicios, construidas con ladrillos amasados de barro de lugares comunes, y la grosera fábrica en la cual habitan intelectualmente, se les antoja lujoso palacio. Cuando otro hombre, cuyo idioma no está ensamblado de lugares comunes les expresa realidades espirituales o psicológicas diferentes a las que ellos están acostumbrados a reverenciar, se les antoja que están escuchando a un ladrador de injurias; y entonces, odian atrozmente al hombre que por no expresarse con frases hechas, ofende sus convicciones con la fortaleza del estilo."


Read more »
4 com

Vuelta por el universo


Imagínese el riff de Todo preso es político (pero sin el saxo) antes de las 9 am. Bien, ahora deje de imaginar. Piense en unas calles céntricas. Deje de hacerlo. Vuelva hacerlo. Piense en un imitador de Billy Gibbons tocando con clicks canciones de Creedence a pura fonética. Bien, deje de hacerlo. Piense en su abuela disfrazada de bebota con un cartel que anuncia un sex shop. Deje de hacerlo. Piense en Gianni Lunadei vestido de payaso vendiendo celulares. Deje de hacerlo. Piense en una pareja del altiplano tocando con bases e instrumentos de viento Comfortably Numb. Bien, ahora en esa calle que usted recorre, súmele cientos como les parezca a su alrededor, yendo hacia algún lado. Bien, deje de hacerlo. Ahora usted sortea algunos dudosos artesanos. Luego unos vendedores ambulantes, un pibe que cuida que no se roben los libros de una libreria. Luego personas de lo más variadas le ofrecen shows de tango,  escapadas al Tigre y cambiar su moneda por otra. Bien, ahora usted sigue y unos muchachos con el característico ruido que produce el papel al chasquearle un dedo contra él, le ponen al nivel de su pecho un papel encima. No deje hacerlo. Siga. Usted ve inocentes extranjeros que compran humo. Usted se arrepiente de no ser ese que vende. Deje de hacer eso que está haciendo y sígase. Las calles se angostan, algunos pasan en bicicletas y son mirados mal, no saben que allí mandan las motos. Usted ve en los kioscos los posters del sistema circulatorio, usted piensa en regalarle a alguien el diario del día en que ese alguien nació pero desiste. Toda vidriera está ocupada por gente que no comprará. Usted sigue. Y en su seguir el random de su reproductor cae sobre esta canción de los Strokes y piensa que se parece a la primera. Antes de expulsarse de esas calles, usted lee la frase del cartel que siempre tiene bien a la vista ese limpiador de zapatos: “De todo laberinto se sale por arriba. Leopoldo Marechal”. Deje de imaginar, usted ha caminado por el microcentro porteño.
Read more »