La mataré


Este blog empantanado, como saben, se nutre de cualquier cosa. Nada es menor si se lo puede ver con los ojos de los otros. Repito como una monja emancipada que no tengo tiempo (para sentarme a escribir).

Se habrán enterado que Juana Viale fue descubierta con el ex ministro de Economía Martín Loustau a los besos en su auto en no sé dónde. Uno sabe algunas cosas aunque nunca haya prestado mucha atención, pero si en una época vio bastante televisión sabe que: su abuela, la señora Mirtha Legrand (hermana melliza de Goldie, pobre, debe estar bajo 7 llaves como Montecristo para que nadie haga la comparación de caras) era engañada descaradamente por su marido. Luego su madre, sometida al oprobio público por otros escándalos de la misma índole, momento en que la vimos cobrar protagonismo pidiéndole  clemencia a los paparazis. Luego le llegó el turno a ella, quien pudo vencer el arrastre histórico y las revistas del corazón nos mostraron cómo no dejaba títere con cabeza y era divertido. Una mujer-hombre para los medios. Todas las infidelidades registradas, hijos (muchos, marca de clase) tempranos y elecciones polémicas.

Nada tiene que ver la moral con el amor, pero desde aquí anunciamos que en el futuro de esta chica hay un par de episodios violentos que atentarán contra su vida. Repudiamos a la gente inescrupulosa, adalides de obrar por lo que sienten, por sus impulsos y en el camino se pueden llevar puestos a cualquiera. Como dice Budd en Kill Bill 2, solo que cambiándole el género y pensando en Manguera: “esa mujer merece su venganza”.

Juana ha tocado los puntos sensibles de la estructura occidental, tanto masculina como femenina. Gracias a la represión, al culto mariano, a la religión, a las práctica sociales, etc, las madres se nos aparecen desexualizadas, la madre es la nutricia, la madre no coge (ni caga), sus agujeros durante mucho tiempo son para sus hijos. Y para completar la escena, la madre de Juana sale a decir que la bancarán en todo, como si eso fuese decir algo, como si no fuese un mecanismo para que ella, la segunda generación, encuentre un poco de paz con sus asuntos y pase a ocuparse de los ajenos, siempre más tranquilizadores.

3 comentarios:

Ricardo | 21 de abril de 2011, 15:48

La verdad, estoy in-dig-nado. No sé que espera el Papa para excomulgarla, exorcizarla o exoesqueletizarla. Muy bueno el programa.

Ahora, buen post.

flor | 22 de abril de 2011, 7:11

hace unas semanas me reía porque paparazzi anunciaba "las vacaciones hippies de juanita" y decían que había llevado niñera.

está todo raro en esa relación que tiene con los medios.

y ahora esto, que nos suene raro o perturbador ver a una mina, embarazada, a los besos con otro. como si el embarazo le impidiera coger con otro que no sea su pareja. claro que hay demasiados velos y pensar en eso implica encontrarse, quizás, con los propios demonios.

Lisandro Capdevila | 22 de abril de 2011, 10:01

ja! es verdad Ricardo, HASTA CUANDO???

flor: dejé deliberadamentea afuera de la mujer embarazada cogiendo con otro tipo, esa está muy bien oculta tambien! Y plus: las mujeres embarazadas no se quedan embarazadas...

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