Se muere el padre


Hacia el final de su vida Freud se declaró incapaz de responder con la precisión y luminosidad que lo caracterizaba dos preguntas estructurales,  una de ellas era qué es un padre. Mucho se ha escrito y trabajado sobre este punto. Me interesa pensar sustitutos y no quisiera caer en interpretaciones desmedidas, no quiero poner la etiqueta de hipótesis demenciales.

La figura presidencial tiene mitad de la batalla ganada, es un lugar que bien ocupado puede calar hondo en la psiquis de las personas. No cualquiera se convierte o es convertido en líder, en este caso alguien designado como el ciudadano máximo inspira muchas cosas, al estilo de un padre. Recordemos que no por nada se lo conoce a San Martín como el “padre de la Patria" y con él su frase kantiana que sabemos todos: “serás lo que debas ser o no serás nada”. Una más cercana podría ser “al que madruga Dios lo ayuda” y luego uno sufre un domingo por levantarse tarde. Bueno, esa es una veta de un padre.

También está el padre de la ley, el que pacifica, dona y permite. Ayer en la Plaza de Mayo si bien había gente muy acongojada, el clima no era de tristeza general, era más bien de melancolía y de una clara convicción de por qué se estaba ahí. Mayoritariamente estaba poblada de clase media, gremios pequeños  y partidos no alineados orgánicamente con el Gobierno. Algunos aplausos, algunos cantos contra Cobos y Clarín, pero los menos. Era estar ahí, acompañarse y acompañar a Cristina. El cantito más lindo terminaba en “compañero Néstor entre los trabajadores te la vamos a cuidar”. Recordé las palabras de Dante Gullo: “la defenderemos como leones”.

Reacciones que poco tienen que ver con lo político y más con una fibra íntima familiar, no me toquen al que está haciendo el duelo porque se arma. Hoy se verán las escenas de dolor y la continuación de la mística que se respiraba ayer. Volveré a la calle y a la plaza, pasaré nuevamente como ciudadano a mover con el pie las piedritas de ladrillo y me saludaré con algunos que jamás volveré a ver.

Uno deja de pelearse con su (un) padre cuando lo ha matado simbólicamente, es decir, toma lo que le sirve, no lo sigue en lo que no le parece, se desmarca y aun así hay paz, quizás hasta amor. Otras culturas tienen ritos de pasaje quizás más largos pero menos lacrimógenos que nosotros, pero eso ya es otra cosa. 

Néstor, el millonario menos ostentoso que he visto pidió ser enterrado en su ciudad natal, en el cementerio municipal, junto a su padre. Si eso no es consenso…

4 comentarios:

Ricardo | 28 de octubre de 2010, 2:48

Qué lindo ese canto. Acá cantaban lo de "soldado del Pingüino" nomás. Y yo, aunque se trate de Kirchner, no puedo cantar que soy un "soldado".

Abrazo.

Juan Antonio | 28 de octubre de 2010, 6:03

"Néstor, el millonario menos ostentoso que he visto pidió ser enterrado en su ciudad natal, en el cementerio municipal, junto a su padre. Si eso no es consenso…"

flor | 28 de octubre de 2010, 13:41

ayer pensé mucho en mi padre, imaginé qué estaría diciendo, qué análisis descabellado, que cosa fea, equivocada, egoísta saldría de su boca. quizás me hubiese gustado abrazarlo.

quisiera leer algo en clave psi sobre los duelos colectivos, pero no sé si existe algo así.

Lisandro Capdevila | 29 de octubre de 2010, 21:37

flor: no sé bien sobre lo psi y duelos colectivos, algunas cosas están buenas y otras pecan de extrapolaciones. Creo que en esto del padre si tienen cosas para decir. Quizás sin quererlo se me cuelen las hipótesis.

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