El corazón del campeón


Después de haber alcanzado las 8 medallas de oro en las olimpiadas del año pasado, un tiempo después se colaron en internet unas fotos donde se lo veía a Michael Phelps fumando de una pipa de agua que aparentemente tenía marihuana. Tiene 24 años, es millonario (con la natación, sí) y se relajó, pero los grandes deportistas llaman la atención de tal manera que la gente disfruta tanto de verlos hacer su gracia; como de caer. Y la prensa yanqui le cayó con todo, lo acusaron de drogadicto y de mal ejemplo para los jóvenes. Tuvo que salir a pedir perdón por su comportamiento privado (“Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden público, ni perjudiquen a tercero, están reservadas a Dios y exentas de la autoridad de los magistrados” dice al menos nuestra Constitución) y estuvo varios meses suspendido sin poder competir. Tuvo un bajón anímico y dejó de entrenar un tiempo hasta que las aguas se calmaron un poco y cumplió la “pena”.

En estos días se está desarrollando el mundial de natación en Italia, donde se había generado una gran expectativa en torno a su participación. Ayer salió segundo en los 200 libres, carrera en la que ostentaba el récord mundial, récord que quebró el que le ganó. Nuevamente la prensa le cayó con todo y especuló acerca del principio de su caída. Phelps admitió no estar en su mejor forma por falta de meses de entrenamiento.

Hace un rato tenía que correr la final de los 200 mariposa, donde también tiene el record mundial. La prensa se preguntaba qué pasaría con Phelps, si podría volver a ganar la prueba ante adversarios de gran nivel. En la carrera anterior esta falta de entrenamiento no lo había dejado rematar en los 50 finales.

Esta vez salió con todo, en el pasaje de los primeros 50 metros ya estaba casi medio segundo por debajo del mismovque hizo cuando hizo el record. Hoy ganó y bajó su propia marca mundial terminando la carrera en una forma poco habitual, quedándole la pared medio cerca, una brazada sin extensión completa, lo cual es signo de un mal cálculo propiciado por el ansia de gloria.

Recordé la frase del entrenador de los Houston Rockets cuando le preguntaron si la serie estaba terminada en su contra, y el dijo: “Never understimate the heart of a champion” (nunca subestimes el corazón de un campeón).

Phelps, aun sin estar en plenas condiciones, pudo con ese extra que sólo tienen 1 o 2 por disciplina, mostrar una vez más por qué es el mejor nadador de todos los tiempos.

7 comentarios:

Beto_reyes | 29 de julio de 2009, 12:29

Al pobre pibe, la presión, los siempre malintencionados medios y los sponsors (quizás en este caso se justifica), le hicieron decir que su comportamiento fue "lamentable". Viejo! fumó marihuana en una fiesta con unos amigos, ni más ni menos, listo.
Los costos que debe pagar una persona que PADECE semejante exposición pública, ya no puede siquiera salir de joda en paz, algo insólito para un chico de 23 años.
En cambio, por estos pagos, Fabianni y el Burrito siguen haciendo de las suyas.
Saludos.
Beto_Reyes.

Lisandro | 29 de julio de 2009, 14:09

Asi es Beto, aunque en el caso de Fabbiani que no se le conocen méritos algunos, salvo los culinarios.

Danhy | 29 de julio de 2009, 19:35

Sin embargo insistimos en reírnos de Gaudio! Así somos…

transfusiones | 30 de julio de 2009, 10:20

la doble moral de los medios. Una vez trabajé una semana en un canal de televisión. No duré más. En esos días, la agencia reuters mandaba imágenes de la princesa Letizia. Ya no recuerdo por qué. La cuestión es que una de las mujeres que trabajaba en el canal dijo en tono de broma: "¡Mirá a esta anoréxica". Otra mina le retrucó: "¡Eso es una nota! Podemos hacer algo con eso". Dos días más tarde, la imaginación de esas mujeres estaba dando vueltas por todos los medios argentinos. Letizia era anoréxica porque se le había ocurrido a dos minas pasadas de trabajo, de ética, de todo.
Las cosas que se pueden inventar a partir de una imagen. Las cosas que se pueden destruir...

(el corazón sobre todo)

Anónimo | 30 de julio de 2009, 11:05

De hecho, transfusiones, hace no mucho tiempo, el "prestigioso" diario deportivo Olé se armó una FLOR de NOTA en base a una foto colgada en la platea Riverplatense que decía "La Peor dirigencia de la historia".... cuestión que esa foto estaba photoshopeada, nunca existió tal bandera y ese diario armó flor de historieta en su afán de vender (esto es real y pueden buscarlo googleando.
Yo, practicamente no leo diarios, me asquearon y descreo totalmente de ellos.
Volviendo al tema Phelps, lo compararé con T.D. Quincey, adicto al Opio él, pero sin embargo, este alucinógeno, no le hizo perder su clara y asombrosa perspectiva de las cosas. Claro, en por esos siglos los medio amarillistas no existían.

Beto_Reyes

Brenda V | 30 de julio de 2009, 12:00

Corazón tan verde

Axel-O-Rama | 7 de agosto de 2009, 18:14

igual dijo que nunca más lo iba a hacer...

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